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5 factores que debes de tener en cuenta si quieres preparar una competición.

Vivimos en una época en la que afortunadamente, la sociedad está cada vez más concienciada de que la práctica deportiva mejora la salud, y es por esto, que cada vez son más las personas que se calzan a diario las zapatillas para salir a correr, o salen con la bicicleta, o simplemente practican su actividad favorita. Hoy en día, vemos en nuestras calles instalaciones deportivas de calidad, centros que son capaces de albergar a miles de personas a la vez practicando actividad física y curiosamente se ha cambiado la imagen de lo que siempre fue el gimnasio de barrio en el que hace años los hombres iban a hacer musculación y las mujeres iban a hacer aerobic por macro centros equipados con las últimas tecnologías y que ofrecen gran variedad de actividades a practicar en los que todo el mundo tiene cabida sea cual sea su condición física o su objetivo.


Este boom de la práctica deportiva está totalmente relacionado con que cada vez sean más las personas que empiezan practicando una actividad, ven que no se les da del todo mal y quieren dar el salto a la competición. Este es un hecho que a mi me encanta ver, dado que el tomar la decisión de competir no es más que el deseo de una persona de ver dónde están sus límites y es aquí donde empieza a tomar sentido todo sobre lo que os quiero hablar en este artículo.


Tomar la decisión de competir en una disciplina no es tarea fácil. Son muchos los sacrificios que se deben de hacer y que van más allá de dedicar un par de horas diarias al entrenamiento y es por este motivo por el cual se pueden vivir dos experiencias muy diferentes al tomar esta decisión en función de cómo sea nuestro planteamiento.


Hacer frente a una competición debe de ser ante todo una gran experiencia para nosotros. Es de entender de que cuando tomamos la decisión de medir nuestro potencial con otras personas es porque previamente hemos valorado todos los pros y todos los contras que puede tener para nosotros el hecho de tomar esta decisión. Si no hacemos este planteamiento antes de empezar, estoy casi seguro de que tiraremos la toalla antes de conseguir nuestro objetivo, dado que por el camino nos vamos a encontrar muchos obstáculos que tendremos que superar y sólo una mente preparada podrá hacerlo.


Esos obstáculos pueden ser el tener que quitar tiempo a nuestros seres queridos, tener que sacrificar días libres, vacaciones y tiempo de ocio para dedicar al entreno, adecuar nuestra alimentación para mejorar el rendimiento o simplemente, y dado que ninguno de los que estáis leyendo esto os vais a dedicar profesionalmente al deporte, acostumbrarnos a vivir con un sistema nervioso agotado por la sobre carga acumulada. Porque uno de los factores más importantes a tener en cuenta es el planificar cómo vamos a compaginar nuestra preparación con nuestro día a día (trabajo, casa, niños, pareja...)


Pues bien. Supongamos que todo esto ya está contemplado. Ahora tenemos por delante tres, cuatro, seis meses para preparar nuestro objetivo. Los entrenos empiezan siendo suaves, pero a medida que va pasando el tiempo se van haciendo más exigentes hasta el punto de que llegará un día en el que vayamos a entrenar y estemos tan agotados por el trabajo acumulado que el simple hecho de cambiarnos en el vestuario nos haga plantearnos el volvernos para casa.


Es este el momento en el que entra en juego un factor que a lo largo de mi carrera como deportista me he dado cuenta de que casi nadie incluye en su planificación. El factor mental.

Entrenar la mente es lo que diferencia a un deportista de un aficionado. Porque una mente preparada y centrada hará ver nuestra meta de otra manera. Nos enseñará a hacer frente a los obstáculos del camino y nos enseñará a ver las derrotas como un aprendizaje y no como algo negativo.


Hay un artículo de Dante Nieri (orientador deportivo) que habla de los cuatro factores más importantes a tener en cuenta a la hora de prepararnos mentalmente para la competición y que a mi personalmente me ayudó y me ayuda bastante a hacer frente a la preparación de una competición

AUTOESTIMA


Debemos tener consolidada una buena autoestima, si no, cada derrota será interpretada como algo muy doloroso que dañará nuestro ego y que nos generará rabia, frustración e incluso abandono. Una persona con una buena autoestima sabe lo que vale, conoce sus defectos y se acepta tal y como es, sin que esto signifique que no trate de superarlos. En los años que llevo dedicado a la competición, he conocido a gente que ante una derrota sienten que no valen nada en ningún aspecto de su vida. Sienten que han decepcionado a todos los que le apoyaban y a si mismos. La autoestima nos debe de enseñar a equilibrar las cosas y verlas desde su justa medida. Lo que está claro es que nuestros valores como persona nunca se pueden ver alterados por un resultado deportivo.

AUTOCONFIANZA


La confianza es vital para cualquier deportista, un deportista que no confíe en si mismo, nunca podrá mostrar su verdadero potencial.

La confianza que tengamos en nosotros mismos será determinante en nuestro resultado deportivo, esta capacidad debemos de tenerla desarrollada de tal manera que no sólo tengamos confianza en nosotros mismos, sino que podamos mantenerla o incluso recuperarla en el caso de que la competición no esté saliendo como nosotros queremos.

Bajo mi punto de vista, no hay mayor manera de subir nuestra autoconfianza que con un triunfo. Pero no necesariamente tiene que ser un triunfo en una competición, sino en el día a día. A mi me encanta ponerme pequeñas metas como hacer dos repeticiones de sentadilla con el 90% de mi RM o superar una sesión de entreno demoledora cumpliendo con los objetivos o incluso conseguir no saltarme la dieta durante 7 días (esta es la que nunca consigo). Trazo pequeñas metas para tener pequeños triunfos cada día.

PERSEVERANCIA


Tenemos que tener gran capacidad de perseverancia en el deporte de competición que nos haga soportar las duras sesiones de entrenamiento, las cosas de las que nos vamos a privar, las derrotas que tendremos que sufrir hasta llegar a la cima o la incertidumbre de si lograremos el objetivo o no. Lo que es cierto es que a lo más alto, sólo llegan los mentalmente más preparados. Personas que no dan nada por perdido hasta el último momento vaya como vaya la competición a pesar de la fatiga, el cansancio o cualquier circunstancia que tengamos en contra como el clima, los árbitros....

DIVERSIÓN


El cuarto punto a tratar cuando nos preparamos mentalmente es la diversión. Empezamos a practicar un deporte porque nos divierte pero con el paso del tiempo o tras muchas competiciones desaparece.

La práctica deportiva tiene su origen en la diversión, por eso de pequeños comenzamos a practicar deporte, porque se disfruta y eso hace que sigamos perseverando en el mismo. Esto, muchas veces, comienza a desparecer con el paso del tiempo. Es curioso, cuando hablo con muchos deportistas y les pregunto que por qué practican el deporte que practican, muchos se olvidan completamente de lo más importante, que debe ser: "PORQUE ME GUSTA Y LO DISFRUTO", muchas veces olvidan algo tan básico como esto, porque han caído en un ritmo tan fuerte de competición y una competitividad tan alta, que ya ni saben por qué lo hacen, sino simplemente lo hacen. Los deportistas de éxito no olvidan esto y es más, disfrutan de las situaciones más difíciles y complicadas, gozan con las situaciones extremas, saben y sienten que estas sacan lo mejor de ellos mismos. Competir contra los mejores, los hace ser mejores. Un atleta que no se divierta en su deporte no durará mucho en el deporte de competición.

MANEJO DE LAS EMOCIONES


Esto es muy importante. El deportista no debe permitir que las emociones negativas como el enfado, la frustración o la rabia se apoderen de él, porque, eso, lo único que ocasionará es sacar la mente del deportista de la competición, consumir sus energías y desenfocarlo o desconcentrarlo de la labor que tiene que realizar. Todo deportista que se deje llevar por sus emociones, verá afectado su desempeño y su concentración. Es importante controlar los nervios en los momentos críticos y no permitir que aparezcan las emociones negativas. Esto es algo que muchas veces perjudica bastante a los deportistas, pero por suerte hoy en día hay excelentes especialistas y profesionales de la psicología deportiva que trabajan de manera excelente estos aspectos.

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