Cinco factores determinantes para sacar adelante tu proyecto en 2021

A lo largo de la historia, el año 2020 será recordado como el año del COVID. Quizás sea recordado como el año en el que la humanidad sufrió la mayor crisis económica de la historia. Es posible que algunos lo recuerden como el año en el que por fin se dieron cuenta de que la clase política siempre mirará más por los intereses de su partido y por los suyos propios que por los de los ciudadanos. Pero hay muchos para los que ese año, haya sido sinónimo de oportunidad, pero permíteme que te diga, amigo mío, que para ver oportunidades en lo que aparentemente es un caos, debes de tener una mentalidad muy abierta y unos buenos tapones para los oídos.


Soy consciente de que la crisis actual ha dejado en la cuneta a miles de proyectos que jamás verán la luz, por no hablar de pymes. Ya me guardaría yo de venir aquí a decirte cómo podrías salvarlos, si es que se puede, y cómo hacerlo. De hecho, no quiero que te creas nada de lo que vas a leer. Sólo léelo, saca tus conclusiones, y si ves que puedes ponerlo en práctica, hazlo. Lo que si sé que a estas alturas todos debemos de tener claro es que independientemente de si tenemos o no proyectos, o si la crisis nos ha afectado en mayor o menor medida, es que formamos parte de un sistema arcaico, en el que en el último año, hemos comprobado que si no es por lo que cada uno luche por sus propios intereses, no vamos a tener a un estado que se preocupe por nosotros. No vamos a tener nunca un gobierno preocupado por nuestro futuro, sean cuales sean sus colores, porque mientras el sistema no cambie, nada cambiará, y en el momento en el que asistimos cada cuatro años a las urnas no hacemos más que confirmar nuestro apoyo y prolongar más la existencia del mismo.


Me apasionan las personas emprendedoras y con iniciativa, y cuando digo esto, no me refiero sólo a esas que se aventuran a iniciar un proyecto en solitario, sino a las que dentro de su empresa, suman, aportan ideas y sobre todo, valor a la misma. Porque lo que si te puedo asegurar, es que si eres de ese tipo de personas que van día tras día, mes a mes y año tras año al trabajo esperando que a tu jefe le venga un día la inspiración divina e ingenie un sistema que te aumente el sueldo y prosperar en la vida, perdóname que te diga que estás totalmente equivocado. Es más; es más que probable que si trabajas para una gran empresa, tu jefe se encuentre en este momento reunido con su comité ejecutivo, buscando la forma de que tu trabajo sea realizado por un software de aquí a pocos años. (de nada)


Porque hay algo que queda claro después de toda esta tormenta y es que, si hace un año estábamos inmersos en un lento proceso de digitalización, ahora el mundo ha tenido que apretar el culo de tal manera que un año después, la era digital domina nuestras vidas, y sólo los que sean capaces de asumirlo y adaptarse a esto, serán los que conseguirán diferenciarse de esa masa social que espera que el estado les salve. A caso piensas que dentro de cinco años seguiremos acudiendo a unos grandes almacenes a comprarnos un jersey o una Tablet?. Preguntadle a Jeff Bezos qué opina de todo esto.


Es posible que seas de esas personas a las que el 2020 le ha arrebatado la oportunidad de poner en marcha un proyecto, incluso llevando años desarrollándolo. Si es así, tengo una noticia mala y una buena que darte. La mala es que si piensas que el 2021 es el año de la recuperación, por favor, date a ti mismo una bofetada en la cara bien enérgica que te devuelva a la Tierra, porque no va a ser así. Es más, me atrevería a afirmar que el 2021 será el año de la revolución. Revolución por parte de una sociedad que lleva un año esperando a que sus gobernantes le lancen un chaleco salvavidas y lo que ha encontrado es una mano, que cada vez que sacaba la cabeza del agua, le empujaba hacia dentro con más fuerza y todo esto va a tener una repercusión a modo de “basta ya, no aguantamos más” que comenzará en el momento en el que se den cuenta por fin de que la única manera de combatir esta pandemia es aprender a convivir con ella, y que el aislamiento social y el cierre de negocios no era la solución. La ruína, el hambre y la desesperación e impotencia del del ser humano por querer dar de comer a su familia sin recibir ni siquiera un mísero euro de ayuda por parte de los que supuestamente deben de estar ahí para ayudarnos, se va a saldar más vidas que el propio covid. La noticia buena es que quizás replanteando algunos pequeños aspectos de tu proyecto, te des cuenta de que aún puede ver la luz y compruebes que, a pesar de la situación, puedes sacarlo adelante. Es por ello que quiero enseñarte estos cinco factores que pueden hacer que emprender en 2021 no te coloque una regadera por sombrero.


LA DIGITALIZACIÓN ES EL PRESENTE

Ahora va a venir este a decirme que para que un negocio prospere, debe tener presencia digital, podrás pensar. Pues si. Si hace unos años este era un factor a tener en cuenta, ahora te digo que por mucha planificación que desarrolles, si la digitalización no es el actor principal de tu película amigo mío, sayonara baby.


Hoy en día, el mundo analógico ha quedado supeditado únicamente a las relaciones personales. ¿Invertirías cien mil euros en adquirir un producto que venderás de manera exclusiva y lo darías a conocer en Páginas amarillas?, pues esto es igual. Cuando le comentes a alguien tu proyecto y se lo vendas con el mismo ímpetu que en los años 90 nos vendían una aspiradora en el descansillo de nuestra escalera, lo primero que hará en cuanto te des la vuelta, en el caso de que hayas despertado su interés, será coger el móvil y tirar de Google para ver en qué narices estás invirtiendo tu tiempo. Una buena imagen corporativa, unas redes sociales activas, relacionadas y atractivas, newsletter, blog, canal de youtube o cualquier herramienta que nos haga llegar de una manera mas directa a nuestro target de clientes potenciales será lo que determinará si nuestra inversión prosperará o por el contrario quedará al azar en un mundo analógico cuya única forma de prosperar sea el típico “boca a boca”, pero imagino que si has decidido emprender en tiempos de crisis, tus ambiciones irán más allá de tu grupo de amigos. Aún recuerdo la historia de un conocido que montó un bar pensando que funcionaría, porque, según él, conocía a mucha gente. Cerró antes de recibir la licencia de apertura.


CREA TU MARCA PERSONAL

Sobre este tema, podría estar escribiendo durante días, dado que en los tiempos que corren, el branding va a convertirse en el centro neurálgico de nuestro proyecto.


Los que tengáis una edad medianamente avanzada, habréis vivido esa escena en la que nuestros padres nos recalcaban que para prosperar en la vida, había que estudiar una carrera universitaria que nos permitiese encontrar un buen trabajo, que en un futuro se convirtiese en indefinido, nos diese una estabilidad y con ella, poder formar una familia, consiguiendo así el estereotipo de felicidad con la que algunas mentes conformistas han soñado siempre. Pues bien, no quiero ser yo quien venga aquí a devolverte los pies al suelo y a decirte que esto ya no funciona así desde hace tiempo.


Hace unos años, escuché a Borja Vilaseca una frase que me dio mucho que pensar y que creo que define a la perfección la importancia del branding: El título universitario fue al siglo XX, lo que la marca personal es al siglo XXI. Con esto no quiero decir que la tendencia no sea estudiar, pero si el qué y cómo lo plasmamos en el ámbito laboral, porque hoy día, las empresas no contratan títulos universitarios, sino personas con experiencia, que transmitan y sobre todo, que aporten valor. Porque después de cinco años de carrera más un Master, lo único que tenemos es la cabeza llena de información y un documento que lo acredita. A partir de ahí es donde con suerte, conseguiremos un empleo relacionado con lo que hemos estudiado y ese será el momento en el que tendremos que poner en práctica nuestros conocimientos y adquirir así una experiencia que será la que nos convierta en profesionales.


Ojo. Que nadie me malinterprete, que no quiero decir que vayáis mañana a leeros un manual de primeros auxilios e intentéis hacerle a alguien un trasplante, ni que estudiar una carrera no sea la salida. Recibo en mi empresa cientos de curriculums al mes y los leo absolutamente todos. Preparador físico, curso de planificación deportiva, entrenador personal, curso de entrenamiento en suspensión, ciclo indoor y cuál es mi sorpresa cuando voy a su experiencia laboral y ninguno de sus empleos anteriores, está lo más mínimo relacionado con el deporte. Que no pasa nada, porque quizás esté ante una persona que quiere labrarse un futuro en este sector y aún no ha tenido la oportunidad de demostrarlo. Es en estos casos cuando me gusta irme a sus redes sociales, porque si tu sueño es vivir del fitness, debes de hacer del fitness el centro de tu universo. Si tus redes sociales sólo muestran fotos de tu fiesta con los amigos, de tu colección de bikinis, y videos de gatitos y estás luchando por lanzar tu carrera, amigo cambia el chip. Porque quizás seas una bestia parda trabajando pero no sabes decirle al mundo; mira, este soy yo, esto es lo que hago y lo hago así de bien. Sin embargo, si nunca te has dedicado al fitness, pero tienes una landing donde muestras lo que eres capaz hacer y unas redes sociales donde muestras cómo lo haces, la pasión que le pones, lo que eres capaz de transmitir, de aportar y las ganas que tienes, sin duda alguna, en mi caso, estoy ante el candidato perfecto.


¿Cuántas veces has oído hablar del intrusismo laboral? ¿sabes lo que significa? Te lo digo yo. El intrusismo laboral es la rabia acumulada de muchas personas que ven como alguien que piensan que tiene una peor formación de ellos y que ha invertido un gran esfuerzo en desarrollar un plan de marketing acorde a sus objetivos, arrasa en el mercado laboral.


Queridos amigos. El cliente es el que toma la decisión final de elegirnos a nosotros o elegir a otro. Pensad en cada caso, qué factores son los que le hacen tomar esa decisión. Eso es la marca personal.


CONVIÉRTETE EN LA MEJOR OPCIÓN

Independientemente de invertir gran parte de nuestro esfuerzo y recursos en potenciar nuestra marca, bien tenemos que tener en cuenta una labor a la que debemos de prestar gran atención. ¿Qué factores harán que mis clientes me elijan a mi en lugar de mis competidores? Muy sencillo. Cuando emprendemos tenemos dos opciones. La primera es hacer lo que todos hacen, de la misma manera que todos lo hacen y sin aportar un valor añadido a nuestra oferta. Esta opción nos hará entrar en el mercado siendo una opción más en el gran abanico de opciones que los clientes tienen para elegir, y con el agravante de que a nosotros que acabamos de empezar, no nos conoce nadie. La segunda opción es convertirnos en alguien único. ¿Has pensado alguna vez qué pasaría si te aventurases a salir de la tan de moda zona de confort y crear una forma de trabajo que nadie lleve a cabo? Busca nuevos nichos de mercado dentro de tu sector que nadie haya explotado, especialízate y haz que el cliente que demanda ese nicho, no tenga más remedio que acudir a ti porque eres experto y porque nadie lo toca. Ahí es donde debe de ir todo tu esfuerzo. El resto de servicios, los que todos hacen, esos no tienes que promocionarlos, se promocionarán solos cuando tus clientes vean al profesional que tienen delante. De esta manera te convertirás en alguien único. Es lo que te hará marcar la diferencia con los demás y lo que desviará las miradas hacia ti en lugar de a esa gran masa de “walking deads” que ven a sus clientes como meras cajas registradoras.


Busca tu verdadero target de clientes, busca un nicho de mercado sin explotar y especialízate. El resultado te sorprendrá.


APORTA VALOR

Este es el aspecto más valorado por los clientes hoy en día. Nunca pretendas que tus clientes compren un servicio, sino una experiencia contigo. No te limites únicamente a vender un conocimiento a cuentagotas que parece que sólo sacas cuando te han pagado. Trata de crear en tus consumidores una experiencia que les aporte un valor. Ábrete, y enséñales como para que mañana puedan hacerlo sin ti, curiosamente, esto será lo que más fieles les hará.


Un blog o un video blog, son herramientas muy útiles para ayudar a tus consumidores a saber quién eres, y cuando digo quién eres, no me refiero sólo al ámbito laboral. Comparte cómo haces las cosas en tu día a día, plantea problemas cotidianos en la vida de las personas y cómo tú les harías frente. Esto hará que tu público conozca también a la persona que hay detrás del profesional. Muchos se sentirán muy identificados con lo que escribes y esto te creará un lazo de unión más allá de lo profesional que te sorprenderá.


Hoy día, la sociedad es muy consumidora de historias personales. Nos encanta saber cómo otros hacen las cosas o ver cómo han afrontado ciertos problemas, cómo los han resuelto y cuál ha sido el desenlace.

Como comentaba al principio de este artículo, en menos de cinco años vas a ser despedido de tu actual trabajo, y no porque no lo hagas bien, sino porque ya no existirá, o alguien con una buena marca personal lo desarrollará online o sencillamente, lo hará un ordenador.


Cuando llegue ese momento, los robots del sistema, es decir, esos trabajadores que van cada día al trabajo a cumplir con un horario y recibir un sueldo a final de mes, tendrán que recurrir a pedir ayuda al estado (si, yo también estoy haciendo un gran esfuerzo por no reírme a carcajadas). Sin embargo, las personas emprendedoras, las personas con mentalidad abierta, las que aportan, las que suman y las que generan grandes ideas, ya habrán entendido que cuando caigan al mar, no va a haber nadie que les lance un cabo y se empoderarán, se reinventarán y verán que el emprendimiento, aunque sea sólo a manera de autoempleo, será su as bajo la manga y la llave de su futuro. Mi consejo. No esperes a que te despidan. Da el salto ya.


NO DEJES DE SOÑAR

Soñar es una herramienta gratuita con la que todos contamos pero que muy pocos hacen uso de ella. Detrás de cada caso de éxito, hay una persona que una vez soñó con ello, y confió y persistió tanto que se llegó a materializar. Quizás por el camino tuvo varios fracasos que no sirvieron más que para hacerle más fuerte y seguir luchando. Quizás hubo sueños que por falta de creer en ellos se deshicieron en el primer bache y quizás hubieron sueños que por falta de confianza, no llegaron ni siguiera a contarse y hoy en día residen en la conciencia de personas que no dejarán nunca de preguntarse qué hubiera pasado si lo hubieran intentado.


En una era en la que todo sueño tiene cabida, por muy descabellado que a alguien le pueda parecer, no cometas nunca el error de pensar que una idea no se va a materializar sólo porque en una mentalidad conservadora o tradicional no esté contemplado.


Ahí fuera hay mucha gente esperando para consumirte, aburrida de lo tradicional.

Tienes muy buenas cartas. Ahora sólo te queda jugarlas correctamente y hacer ver al mundo que estás ahí.


David Segorbe

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